lunes, 13 de septiembre de 2021
jueves, 2 de septiembre de 2021
Este fin de semana! Super feria Para Mí
Queridxs amigxs, nos encontramos este fin de semana, los días 3, 4 & 5 de septiembre de 13 a 19 hs, para celebrar el encuentro editorial y de arte impreso que más esperamos.
Nos encantaría que pasen a charlar y conocer las novedades que estamos preparando junto a Nebliplateada, Eloisa cartonera & Paisanita editora.
En El parque de la estación donde participamos más de 50 editoriales y proyectos independientes.
En la programación van a encontrar talleres, expos, visitas guiadas y lecturas.
Gratis y al aire libre.
#parami #paravos #paratodxs #feriamigra #feriaparaguay #paraguayarteimpreso#publicaciones #fanzines #feriadearteimpreso #superferiaparami
Juan Domingo Perón 3326 (entre Gallo y Anchorena)
lunes, 29 de marzo de 2021
100% QUÍMICA, de Doeschka Meijsing
100% química de Doeschka Meijsing podría leerse como una crónica en que la narradora intenta reconstruir la genealogía de las mujeres de su familia.
Quizás para compensar la falta de tradición, Meijsing rastrea aquello que la conecta con su madre Ilna, su abuela Bettina Bory y su bisabuela Maria Blumenträger. Una historia que abarca más de un siglo y que en 1934, bajo la amenaza de la guerra, llevaría a la familia desde Frankfurt a los Países Bajos.
El período alemán brinda a estas escenas un aire misterioso, y las anécdotas del período de posguerra, en el que la escritora recupera sus propias experiencias, se despliegan de manera hilarante.
Meijsing es una artesana de las frases, va hilando con los retazos de las conversaciones de estas mujeres, y a través de ellos, encuentra la historia de las familias despojadas y migrantes que en los Países Bajos y en Alemania trabajaron con zapatos, con telas, con lana. Como experta conocedora del trasfondo político y social en que se desarrollaron sus vidas, nos revela los gestos más íntimos y disruptivos de las protagonistas.
DE CÓMO SE HICIERON VISIBLES LAS PRIMERAS CHISPAS de Simone Atangana Bekono - Poesía
“Soy un accesorio cool, un set de batería, una fanática religiosa
con ojos amarillos y una boca rota de gritar, soy el bufón de la corte:
me pongo un vestido, me pongo un vestido color piel
soy setenta kilos de carne sin nombre, lengua o procedencia
una entidad que se muerde las uñas, se desploma, sangra, sin meta concreta
all energy and no purpose
pero tengo buenas notas en la libreta
bien hecho, y buenos modales
Soy un virus que se devora a sí mismo si no encuentra materia para alimentarse
soy el vestido del color más piel que te puedas poner
una elección audaz
y toda embadurnada en aceite en una playa blanca como la nieve
entre cientos de versiones de mí misma
pregunto: ¿Ya estamos de vacaciones?
no hay respuesta”
Simone Atangana Bekono
EL JODIDO de Guillermo Ferreyro
viernes, 13 de noviembre de 2020
NO SOÑARÁS FLORES de Fernanda Trías
Estos relatos de Fernanda Trías puntean algunas notas del presente o, tal vez de todos los presentes; la soledad, la violencia, el dolor, los quiebres, la enfermedad, los destiempos. Pero hay en ellos un más allá de los “temas” donde habita un deseo de escribir y su réplica, el deseo de seguir leyendo. Son cuentos largos, tensos, de violencias contenidas y situaciones amargas, narrados, en general, por voces de mujeres excluidas: de un triángulo amoroso, de un vínculo maternal antes declinado o del trabajo indigno que una joven migrante pobre encara en una gran ciudad. Varios son relatos que impulsan algún tipo de vida mientras otro grupo de historias alternan con la muerte: un sepulturero que dice estar tranquilo con ella o un grupo de desconocidos que se aglutinan para sostener la memoria de sus muertos en una especie de comunidad sacrificial y autodestructiva. Un límite que es fuego, desgracia, ruina pero también escritura que se sigue en un cuaderno y no se sabe dónde va a parar. En medio de esas batallas impiadosas, Trías compone escenas imborrables con lenguajes bellamente afilados. El título No soñarás flores aproxima el grito de una referencia imposible; detrás de él podremos amarrar seguros nuestro paciente desconcierto de lectores.
Nora Domínguez















