lunes, 6 de julio de 2026

Off! de Marina Arias, por Rober Mur

Una voz en Off para vencer al tiempo

Crónica de Rober Mur sobre la presentación de "Off!" de Marina Arias en La Comuna, Pasaje Dardo Rocha Calle 50 e/ 6 y 7 de la ciudad de La Plata. 


Como tantas otras veces, alguien le preguntó a Marina Arias si ella, efectivamente, era Mariana. Y ella, sonrisa socarrona mediante, dijo que era Christian. Y conociendo (¿un poco, mucho, más o menos?) a Marina, la respuesta me cerró diez puntos y Christian pasó a caerme automáticamente bien en la ficción, en la vida (¿real?) o en lo que me imaginé que sería ambas cosas en mi cabeza mientras leía Off!. Y en esa íntima presentación de la novela en una salita del Pasaje Dardo Rocha de La Plata, con la luz tenue de un velador (porque en estas escenas casi siempre hay un velador) supe que tenía que visitar otra vez a esa adorable pareja que, desde Neoprene, Bondi y Mochila, siguen insistiendo con esa costumbre extraña de querer vivir la vida plenamente. ¡Salud!


  


Y ahí fui a verlos, a pasar unos días en su nueva aventura de 103 páginas, y los encontré 30 años después de su viaje inicial de juventud, pero ahora en unas vacaciones en Brasil convertidos en cincuentones curtidos, de ese modo tan particular de curtirse en quienes fueron veinteañeros en la Argentina de los 90s y sobrevivieron para contarlo y, encima, no se fueron a vivir a Barcelona después del 2001.

Y claro, visitar hoy a una pareja de esa edad (sea en la ficción o la realidad) un poco implica tener ahí cerquita la sombra terrible de los 90s. En la presentación, Ulises (Cremonte), que sabe por escritor y también por contemporáneo, aludió a lo que en su momento se suponía “una novela de los 90s” para referirse a Neoprene, que en su época se llamó Para qué sirve un traje de neoprene, lo cual hace pensar que hasta los títulos tenían que tener el pelo largo como Fernán Mirás en la película de Tanguito, ¿sería Mariana interpretada por Cecilia Dopazo?¿de fondo sonaría Nirvana o Ulises Butrón? ¿qué entenderán las futuras generaciones por “cantobar”? Ahora, en cambio, Off! tiene pelo cortito, peina canas y se cuida de los mosquitos donde las ciudades están invadidas de pestes raras por el cambio climático, en un siglo que ya no se mide por décadas. Entre medio pasaron bondis y mochilas, y Christian ahora lee escritoras de moda, lamenta nunca haber intentado hacer surf y come con sal sin sodio (yo también, por cierto es muy sabrosa y fundamental para la hipertensión).

Mariana, en cambio, mantiene el espíritu a fuerza de guerrilla contra la menopausia entre “loco esto, boludo lo otro, chabón aquello” y, cada tanto, se cruza con el fantasma de la Mariana adolescente, viéndola ahora como una vieja careta y traidora de sí misma por cometer el pecado imperdonable de, o sea digamos, irse unos días a Brasil y vestirse bien. Christian, en cambio, parece ubicado en el presente convertido en la clase de tipos que va para adelante, que no intenta ser un pendeviejo, que no entiende qué significa “cringe”, que no cae del todo en esa fobia al paso del tiempo y que las procesiones las lleva por dentro como haría cualquier persona que aprendió a sufrir en una época donde no existía twitter.

De hecho, esos berretines también funcionan como un túnel del tiempo al pasado, a la década de los 90s, o a su década de los 90s, cómo una época y convive con otra, una relación que arrancó a finales del siglo veinte y sigue a principios del siglo veintiuno. Todo, absolutamente todo lo que hacen y dicen Christian y Mariana tiene gustito a emociones analógicas intentando comunicarse por Whatsapp. Mensajitos de texto en el tiempo. Volver al futuro.  



Viajes y más viajes en los que deambula una historia que, como loop, empuja a Mariana y Christian a mirar hacia un atrás donde algo siempre parece haber quedado pendiente, un beso que no fue, un comentario malentendido, una época narrada tantas veces y aún así parece incompleta. Uno camina con ellos y charla con ellos página tras página y, al final, se siente que Mariana y Christian en realidad es una sola persona en conflicto contra los años y las decisiones. Hace poco me explicaron por primera vez de qué va la teoría de la relatividad y, al parecer, el tiempo y el espacio no son dos cosas separadas sino que son relativas. Bajo ciertas condiciones medio extremas, una modifica a la otra. O algo así. Un delirio. Bueno, con los años y las decisiones pasa algo parecido. Y eso es lo que Christian y Mariana, a pesar de todo, se las ingenian para torcer tiempo y espacio. Obviamente: con amor. Porque es innegable que se quieren, y eso hace que valga la pena todo el resto de los quilombos. Y las novelas que me gustan a mí son aquellas donde una persona quiere a otra y eso, capaz, salva el mundo, andá a saber ¡además no se puede andar por la vida escribiendo cosas si nadie va a amar u odiar algo! Pero bueno, no nos vamos a poner dogmáticos.  

Ahora ambos revivieron en La Plata, en el Pasaje Dardo Rocha ¿habrá otra novela que arranque su primera página en el pasaje Dardo Rocha y después se pierda en los bazares chinos de calle 7, esa mezcla de París y Chivilcoy que es esta ciudad? Ojalá. De ser así, me encantaría cruzarlos en el barrio El Mondongo en una nueva aventura. Yo pongo la casa. Traigan repelente.  

 

Rober Mur

Centro Municipal de las Artes Pasaje Dardo Rocha, 11 de septiembre de 2025

 

jueves, 7 de mayo de 2026

“Una imagen para decirlo”: taller de escritura a cargo de Ángela Pradelli y Gabriela Luzzi



La propuesta estuvo destinada a estudiantes de la Escuela Secundaria N.° 8 de Ituzaingó, y al público que se sumó a la actividad. 

Palabras e imágenes entramadas a partir de consignas, dieron lugar a relatos que luego se compartieron colectivamente.

 

  
 
    


En el marco de las actividades del Plan Provincial de Lecturas y Escrituras, en el stand de la Provincia de Buenos Aires para presentar las colecciones que la Dirección General de Cultura y Educación destina a las instituciones educativas. Acompañamos el taller de escritura “Una imagen para decirlo” a cargo de Ángela Pradelli y Gabriela Luzzi.

Las actividades en estos espacios fortalecen a la escuela como comunidad de lectura y escritura, y contribuyen así a extender sus fronteras hacia la generación de vínculos con otras experiencias del quehacer lector.

sábado, 19 de julio de 2025

una mochila llena de dios, de patricio foglia

 

Patricio Foglia cita a Gombrowicz en uno de los primeros poemas de este libro

luminoso. La cita dice: ¿quién decidió que se debe escribir sólo cuando se tiene algo

que decir? Y está claro que la poesía de Patricio Foglia viene a describir el mundo, las

cosas del mundo, los libros del mundo, las personas del mundo sin ninguna voluntad de

querer decir – en el nombre de las cosas están las cosas y este libro, al nombrarlas, las

presenta por primera vez a los ojos del que lee. El asombro es el compañero de estos

poemas: la certeza de estar entendiéndolo todo por primera vez. Como la rosa de nadie

de Paul Celan estos poemas escriben el misterio y lo develan. No seremos los mismos al

cerrar el libro. Lector, no te pierdas este viaje.

 Alejandro Tantanian


patricio foglia




Patricio Foglia nació bajo el signo del León y del Búfalo chino en 1985 en Buenos Aires. Publicó Temperley, Lugano 1 y 2 , Tokio, Todo lo que sabemos del cielo, Sampler, Oscuras flores de duelo.

Tradujo, junto con Natalia Leiderman, Salto del ciervo (Sharon Olds), El pájaro rojo, El trabajo del sueño, Primitiva americana (Mary Oliver ), Cuerpo mi casa (May Swenson).

Estudió coctelería, ciencia política y tarot. Magister en Escritura Creativa  de la UNTREF. Fue guionista del podcast  Mostras - Maestras de la poesia  y parte del equipo de producción del Festival Internacional Poesía Ya!, CCK, a cargo de Gabriela Borrelli Azara.

Organiza el ciclo de lecturas Meditaciones en una emergencia. Coordina talleres de poesía. Poemas suyos forman parte de diversas antologías y blogs.



viernes, 18 de julio de 2025

Off! de Marina Arias

 

En algún momento, la vida muestra su naturaleza despiadada: el pasado crece a cada segundo, el futuro es cada vez más corto, la convivencia con la finitud –lo que se termina- pasa a ocuparlo todo. Lo irreversible se vislumbra. En definitiva: el tiempo pasa y –malas noticias- nos pasa por encima. ¿Pudimos salvar y construir algo? Off! de Marina Arias es una novela que despliega sus armas (que son muchas, por suerte, en estas páginas) para adentrarse en un mundo cada vez más dejado de lado (lo que implica un riesgo atractivo de la novela): la adultez en su etapa final que da paso a otra cosa, a otro momento de la existencia. Una pareja se va de viaje a Brasil y ahí transcurre esta historia que suma capas y capas de sentido: el encuentro con alguien del pasado, el intento por salvar algo que se derrumba, el valor de la amistad entre mujeres (que aporta un elemento metaliterario), la aparición de personajes que muestran que siempre se puede respirar de otra forma. Off!, a su manera, es una novela cosmopolita (Brasil, Argentina, Alemania, España y USA transitan por sus páginas) pero para mostrar que nos encontramos en una misma aventura: ¿cómo darle sentido a lo que no comprendemos, lo que no podemos manejar? Marina Arias nos muestra en su nueva novela que los vínculos y las sensaciones latiendo desbocadas se vuelven lo imprevisible y lo efectivamente humano en un mundo que lucha contra la tiranía de la virtualidad. Sentir y dejarse llevar por ciertos sentimientos sigue siendo, nos propone la autora en una novela muy divertida y adorable, el mayor de los riesgos a los que, sin embargo, vale la pena entregarse.  

Walter Lezcano


Marina Arias


Marina Arias (Buenos Aires, 1973). Creció en Haedo. Publicó las novelas Fioruchi, Bondi, Neoprene y Mochila que forman la saga sobre Mariana y Christian, los libros de relatos Cuentos blancos y Hacia el mar y el de poesía La felicidad ajena.

Relatos y poemas suyos integran varias antologías (Audiocuentos, Cuentos a la calle, Toda poesía es hostil al anarcocapitalismo) y han sido publicados en medios gráficos y digitales (Página 12, Excéntrica, Desconocida, Hamartia, Acción).  

Es doctora en Comunicación, profesora de escritura de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP y Codirectora del Laboratorio de Ideas y Textos Inteligentes Narrativos (LITIN).

Desde 2018 hace Todo es Tango por FM La Patriada emisora en la que también es columnista literaria del programa Todos en cuero.

Lleva adelante el ciclo de entrevistas a escritores y escritoras Un libro y un Café en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Además es cocreadora y curadora del sitio de libros digitales latinoamericanos narrativargenta.wordpress.com.


martes, 15 de julio de 2025

Todo lo que nos ata, de Francisco Giarcovich

 


Viajar con Francisco Giarcovich me desconcierta. Y con “viaje” no me refiero solo a trasladarnos de un lugar a otro sino a casi cualquier experiencia que implique un comienzo y una trayectoria. El solo hecho de anticipar un recorrido parece incomodarlo, como si eso pudiera romper el cristal que envuelve la aventura o, peor aún, atraer algún tipo de maldición. 
Cuando leí Todo lo que nos ata, lo entendí: para él, el tiempo del viaje transcurre a la inversa. No comienza en la planificación, proyectándose hacia el futuro, sino en el propio desplazamiento y en la creencia de algún tipo de fe o de sincronía, como si hubiera alguna fuerza que de manera secreta nos guía. Como si la palabra “viaje” debiera ser sinónimo de “inesperado”. 
Pienso esto mientras miro a nuestra hija jugar con un escarabajo negro y brillante, su más reciente hallazgo, y en cómo todo lo que intentamos anticipar en ella nos resultó en vano, porque siempre logró sorprendernos. Qué difícil es intentar resumir, en pocas líneas, un libro cuyo contenido me resulta tan cercano y, al mismo tiempo, se despliega ante mí como si lo descubriera por primera vez. 
Pareciera que los personajes de este libro repitieran una función de diferentes maneras, como si cada uno pareciera buscar una revelación similar: la necesidad de deshacerse de sus vestiduras urbanas para transitar una transformación hacia lo primitivo o lo salvaje. En cada caso, ese mismo desplazamiento en donde abandonan la urgencia por controlarlo todo es donde terminan entregándose a algo más instintivo, más puro o más leal y, además, a una forma espontánea de la libertad.
Lejos de la estética social, incluso abrazando a veces lo grotesco, encuentran ahí sus propios refugios para enfrentarse a sí mismos. Y es allí, en una choza abandonada en medio de ninguna parte, en un sendero chamánico o frente al ardor de a una fogata, donde su esencia más profunda se asoma y luego de verla, para cada quien, al igual que para cada uno de nosotros, ya no habrá vuelta atrás. Bárbara Echevarría

Francisco Giarcovich
 

Francisco Giarcovich (Buenos Aires, 1983). Cursó estudios en Letras y en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. También estudió Cine en la Escuela Nacional (ENERC) y en la Universidad Nacional de San Martín. 
Trabajó en editoriales de Argentina, Ecuador, Bolivia y Chile. En el 2020, lanzó Nuevas Narrativas (NN) un espacio de formación para autores literarios en el que da clases actualmente junto con un equipo de escritores y docentes. 
Estuvo entre los tres finalistas del premio internacional B-Arte 2022; obtuvo un segundo premio nacional en el Ciclo de lecturas de Brandsen, y fue finalista del premio internacional Equis Novela 2015. Participó de publicaciones en antologías de cuentos, revistas literarias y periódicos. 
Todo lo que nos ata es su primer libro de cuentos publicado.



martes, 8 de abril de 2025

Zambullida, de Salomé Wochocolosky


 

En los dieciséis relatos en primera persona de Zambullida, la voz de Salomé Wocholosky sumerge a quien lee en la construcción de una subjetividad que si bien se desentraña a medida que la narración avanza, también desde el comienzo se explícita, se desnuda, se deja ver. El procedimiento, que sigue la corriente aparente de la oralidad, arma en cada historia un puente entre la palabra y su fondo emocional. No frías conceptualizaciones, no análisis ni abstracciones, nada de esas zonas muertas que distancian. La frescura conjugada con la reflexión, la ternura extraída de la misma fuente del desamparo, el humor, el sentimiento de inadecuación, y la disidencia política -gordx, lgtbi, de género- se revelan como consecuencias de una lúcida sensibilidad, a veces descarnada: Vi en sus ojos lo que llevaban los míos, eso que después y ya antes había sentido, que se notó e intenté tapar: desprecio. Despreciándola me despreciaba. Efecto de interpelación y belleza produce la lectura de Zambullida, libro que también puede ser un dinámico anecdotario, un punteo de sucesos biográficos transformados por la ficción. Si un hilo cose todos los retazos con los que Wocholosky compone esta estampa conmovedora es el de la falta original: Una sed de amor, como se titula el último relato. Pero leer a Salomé puede sin embargo desconcentrarnos del dolor, por el rato que estamos frente a estás páginas dejarnos imbuir por el alivio de una literatura que batalla contra la dureza del mundo.

 

Paula Jiménez España



Salomé Wochocolosky nació el 6 de marzo de 1980 en el barrio de Villa Crespo. Estudió Sociología. Coordinó talleres de escritura y literatura en bachilleratos populares y en el Hospital de Emergencias Psiquiátricas Alvear. Militante y activista gorda y por las disidencias sexuales de género e identitarias. Escribe cuentos, crónicas, relatos y alguna que otra poesía.

 

Ilustración de tapa : Hexico 

Fotografía de autora : Noelia Monópoli



Cómo se puede querer tanto a alguien, de Tali Goldman

 

Un texto es una forma de atentado, en el sentido en que dinamita lo establecido, rompe con las seguridades preexistentes e instaura una nueva realidad, precursora, casi siempre más angustiante que la anterior. En las situaciones de peligro extremo, escribir es una manera de poner distancia de la tragedia, es digamos, un ansiolítico natural que nos regala el psiquismo para no sucumbir a la angustia.

Nuestra época, y nuestros contemporáneos, encarnan el déjà vu de un antisemitismo desinhibido como una forma de enfermedad social renovada, esta vez, bajo el signo del Bien y con el aval del campo cultural, cuándo no. El arte es también criminal, sobre todo cuando se proclama en nombre del Bien. Los relatos de Tali Goldman marcan una ruta posible en el mapa actual, una ruta policíaca, sin impostura, que investiga historias de vidas argentinas, judías, bajo la dictadura militar de Videla y el atentado a la AMIA.

En Cómo se puede querer tanto a alguien, las diversas crónicas se encastran como una Mamushka. Diana Malamud pierde a su marido en la AMIA y queda viuda con dos hijas. Pero antes de todo eso, en 1976, se exilia después de un terrible allanamiento en su casa y logra huir gracias a un operativo secreto, liderado por Dany Recanati. Un israleí que arriesga su vida y la de su familia para salvar a 400 argentinos judíos de la feroz dictadura en Argentina. Esa misma dictadura es la que arrebata a Ezequiel Rochistein del vientre de su madre. Décadas después, ya abogado y trabajando en la Fuerza Aérea, descubre que su identidad es otra: no es hijo de un militar, sino uno de los nietos buscados por Abuelas de Plaza de Mayo. En 2020, en plena pandemia, Ezequiel recibe una misión secreta que lo conecta con su pasado más hondo.

Como un documental en prosa, la escritura de Tali Goldman, nos muestra la aventura de los infiltrados, los agentes secretos y personas con falsas identidades, de ahí su valor testimonial pero también literario, en una época de enajenación de las identidades.

 

Ariana Harwicz


Tali Goldman (Buenos Aires, 1987) es Licenciada en Ciencias Políticas (UBA) y magíster en Escritura Creativa (UNTREF). Trabajó como periodista en la Revista Veintitrés, El Argentino, Radio Nacional y Futurock, entre otros. Actualmente es guionista de podcast y colabora en las revistas Gatopardo y Anfibia. En 2018 publicó La Marea sindical. Mujeres y gremios en la nueva era feminista (Editorial Octubre) que ganó el premio de la escuela de periodismo TEA en la categoría crónica periodística. Es autora del libro de relatos Larga Distancia (Concreto editorial) que obtuvo una mención especial en los premios nacionales del 2022. Publicó un perfil de Diego Maradona en el libro “Ídolos” (Editorial UDP), editado por Leila Guerriero. La crónica “Cómo se puede querer tanto a alguien” resultó ganadora del concurso por los diez años de La Agenda.

 

Fotografía de autora : Noelia Monópoli

Fotografía de tapa : Archivo personal de Diana Wassner